Ilia Topuria llegaba al combate estelar de la Casa Blanca con un aura prácticamente imbatible. Invicto, vencedor absoluto del peso ligero y considerado por varios como el peleador más terminado de toda la UFC, parecía designado a proseguir ampliando su legado. Del otro lado esperaba Justin Gaethje, un veterano de 37 años al que pocos daban opciones reales de victoria. Pero las MMA vuelven a recordarnos una y otra vez que las certezas duran muy poco.





